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WORKAHOLIC: CUANDO EL TRABAJO SE CONVIERTE EN ADICCIÓN

workaholic

Existen muchos tipos de adicción: a las drogas, a las compras, al juego. Sin embargo, hay una de ellas que no es tan evidente como el resto o, al menos, no está tan mal vista por la sociedad: la adicción al trabajo. Parece broma pero no, la adicción al trabajo es un problema muy serio al que se enfrenta una parte de la población activa.

En estos momentos te estarás preguntando qué es eso de la “adicción al trabajo”. Pues bien, lo que se entiende por una persona adicta al trabajo es aquella que trabaja compulsivamente a expensas de otras actividades.

¿Es acaso la pasión por el trabajo una enfermedad? La respuesta es sencilla: NO. La pasión por el trabajo es amar la labor que desempeñas, de forma comedida, respetando tu jornada laboral y dándote tiempo para realizar otras actividades, socializar, etc. Es decir, es trabajar teniendo vida y no tener vida solo para trabajar.

La adicción por el trabajo afecta al estado emocional de la persona, a su salud física (no duerme bien, no descansa), a su felicidad (sensación constante de insatisfacción) y afecta a sus relaciones interpersonales bloqueando la posibilidad de tener una vida social satisfactoria.

Algunos de los síntomas que presentan los workaholics son:

-Incapaz de dejar de trabajar.

-Imposibilidad de dejar de pensar sobre el trabajo tras la jornada laboral.

-El trabajo como piedra angular de tus conversaciones: “en mi trabajo” como inicio de cada comentario.

Existen diversas clasificaciones en cuanto a los tipos de workaholics. A continuación os presentamos una que establece 4 tipos: el workaholic bulímico, el implacable, con déficit de atención y el escrupuloso.

Workaholic bulímico: Estableciendo un símil con el trastorno alimenticio de la bulimia, este tipo de adicto al trabajo se caracterizaría por manifestar el miedo a no alcanzar la perfección, ser intolerante a cometer errores, a darse atracones de trabajo por las noches hasta caer extenuado para intentar alcanzar su ideal de perfección en sus proyectos de trabajo a costa de su salud y en encontrar dificultades para dar el primer paso a la hora de iniciar un proyecto.

Workaholic con déficit de atención: Este tipo de adicto se caracteriza por iniciar demasiadas tareas que nunca llega a finalizar. Empieza con ilusión pero todo le resulta tedioso al poco de haberla empezado. Trabaja mucho, pero de forma ineficaz.

Workaholic inseguro: Se caracteriza por su falta de autoestima, el miedo al fracaso constante, por la autoexigibilidad, la impulsividad, por querer abarcar una cantidad de trabajo mayor de la que puede asumir y por querer terminar el trabajo con demasiada antelación a su fecha de entrega descuidando detalles en su elaboración. Antepone el trabajo a cualquier otra actividad con el fin de recibir la aprobación del resto de compañeros o superiores. Este tipo de adicto necesita de la aprobación constante para poder seguir adelante.

Workaholic metódico: Se caracteriza por ser una persona muy cuadriculada y perfeccionista, con tendencia a involucrarse demasiado en un proyecto. Tienden a alargar demasiado el tiempo la vida del proyecto porque tienen la creencia de que no ha alcanzado el grado de perfección exigido.

¿Cómo crees que se puede superar este tipo de adicción?, ¿qué tipos de workaholics conoces?

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