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CÓMO CREAR UN ESCAPARATE ATRACTIVO PARA VENDER

enyd escaparatismoAl igual que un curriculum es la carta de presentación de un candidato a un puesto de trabajo, el escaparate lo es para la tienda y el comercio. La forma de presentar y mostrar los productos es tan importante como los propios artículos. No subestimes el poder de una buena primera impresión. ¡Pon al día tu escaparate!

A pesar de vivir en los tiempos de las ventas online y el comercio electrónico, la tienda física y el escaparate juegan un papel fundamental en los negocios. Tanto es así que se ofrecen titulaciones y cursos en escaparatismo y visual merchandising. Los escaparatistas son profesionales muy demandados, especialmente en épocas concretas como Navidades.

El escaparate es la principal vía de comunicación entre el establecimiento y el consumidor. Tiene la capacidad de mostrarle los productos al cliente durante 24 horas al día pero su tiempo de impacto es muy reducido. Ha de atraer la atención de los viandantes e inducirles a acceder a la tienda. Por ello hay que organizar y distribuir los artículos de tal forma que se despierte el interés y el deseo de compra de los consumidores y a la vez se proyecte la personalidad de la marca.

Los escaparates se pueden clasificar según su ubicación en exteriores, interiores o vitrinas, ya sea porque se encuentren a pie de calle, dentro de la propia tienda o distribuidas en pequeños espacios acristalados a lo largo del paisaje urbano. En función de la naturaleza del artículo que muestre, los escaparates serán:

  • De temporada o estación: el escaparate atenderá a las características del periodo del año: Navidades, Primavera, San Valentín, Día de la Madre, etc.
  • Promocionales: no ha de confundirse con las rebajas. Los escaparates promocionales se centran en uno o varios artículos que la marca desea dar a conocer por determinadas razones.
  • Rebajas: el escaparate hace hincapié en los descuentos y ofertas propias de los periodos de rebajas.
  • De prestigio: en ese caso no se trata tanto de mostrar los artículos, sino de promocionar y dar a conocer la marca, resaltando sus características y cualidades.

Todo buen escaparatista que se precie sabe que ha de jugar con cuatro elementos fundamentales imprescindibles:

  • Psicología: el rasgo principal del escaparate es su capacidad para atraer miradas y captar atención. Debe despertar el interés, el deseo de compra y adquisición e incitar al consumidor a visitar la tienda.
  • Composición: es importante ordenar y distribuir los objetos en el espacio de tal forma que se dirija la mirada del público de manera lógica, sin que se pierda, dando prioridad a la mercancía.
  • Creatividad: el escaparate debe incluir los elementos que se consideren necesarios para transmitir satisfactoriamente el mensaje deseado. Es recomendable que sean acordes a los productos que se exhiben y con la imagen de marca.
  • Mercancia: es la verdadera protagonista del escaparate y no puede quedar sepultada por otros elementos u objetos. Es recomendable mostrar aquellos artículos con mayor fuerza visual.

A la hora de construir y diseñar el escaparate, ya sea para una tienda de moda, bisutería o artículos de electrónica, se debe contar con una serie de elementos básicos:

  • Superficie: maniquíes, atriles, estanterías, etc. No importa que sea lo que sustente o sujete los objetos, lo importante es cómo se relacione con ellos. Se recomienda colores neutros, como el negro o el blanco, pues son combinables con cualquier otro color. No deben ser excesivamente grandes provocando así que oculten o escondan los artículos. En cuanto a los maniquíes, las tendencias apuntan al brillo y los denominados “carahuevos” sin rostro. Es importante atender a la postura, siendo esta preferiblemente natural y erguida.
  • Objetos: saber conjuntar los productos según tamaño y color puede ser difícil pero efectivo. Elige con cuidado el número de objetos que colocas en tu escaparate: muchos pueden resultar abrumadores, y pocos darán sensación de vacío. Está comprobado que los números impares mejoran la atracción de la atención y la distribución.
  • Color: los escaparates monocromos o con pocos colores transmiten sensación de elegancia y exclusividad, mientras que el uso de muchos colores provoca sensación de innovación, modernidad y atrevimiento. En general, lo que mejor funciona son tres colores. Escógelos con cuidados pues permitirán que el consumidor establezca conexiones mentales con los productos.
  • Iluminación: la luz natural, la artificial, el ángulo de incidencia, cuando anochece, la época del año… Son mucho los factores a tener en cuenta a la hora de iluminar un escaparate. Hay que resaltar las formas y colores, con cuidado de no arrojar sombras duras. Las luces frías o azuladas son propias de tiendas de electrónica, y las cálidas y amarillentas de comercios de alimentación o moda.
  • Movimiento: muchos escaparatistas son partidarios de incorporar objetos en movimiento o pantallas con proyecciones de vídeo o foto. Este tipo de innovación debe ser estudiada para que encaje con los artículos y no desvíe la atención sobre los mismos. También se pueden introducir nuevas tecnologías como la proyección de objetos 3D con la técnica del mapping.
  • Precio: muchas marcas, especialmente las de lujo, optan por no incluir las etiquetas de los precios pues ya tienen una posición asentada en el mercado y sus clientes ya conocen lo que cuestan los productos. Para el pequeño y mediano comercio es recomendable mostrarlos, preferiblemente en el propio producto.

Si quieres mejorar o renovar el escaparate de tu tienda, además de todo lo citado anteriormente, debes trabajar, como en el ejemplo de la izquierda, lo siguiente:

  • Define el concepto: el escaparate es un medio de comunicación y por lo tanto debe transmitir un mensaje. Éste debe ser acorde con los productos y la marca. No es necesario caer en parafernalias, lo mejor es conocer el producto y las características y atributos que se quieren resaltar.
  • Adáptate a la temporada: hay que estar al día, y cambiar el escaparte cada tres o cuatro semanas es lo más recomendable. Ya sea para mostrar productos nuevos o para recordar la existencia de los viejos. Si tus productos son estáticos, es decir, son los mismos todo el año, adaptar el escaparate a cada temporada hará que tu establecimiento se renueve periódicamente.
  • Elige con cuidado lo que muestras: Atiende al número, tamaño y relevancia de los objetos. Algunos captan todas las miradas y puedes aprovechar esto para colocar otros menos llamativos a su alrededor. Has de conocer cuáles son tus productos estrella y cuáles no.
  • Se creativo: encuentra el elemento que te diferenciará del resto de tiendas. Juega con los elementos, cuenta historias, provoca emociones, impacta. Pero no olvides que el producto es el protagonista del escaparate.

El escaparatismo es una tendencia con gran importancia dentro del marketing. Un buen diseño puede dar importantes resultados en ventas. No lo subestimes, es la ventana de tu negocio al mundo.

Fotografía obtenida de escaparatismoyvisual.com

 

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