EL FALSO AUTÓNOMO

Falsos_autonomosEl juzgado de lo social nº2 de Madrid ha condenado a Titania Compañía S.L. editora del diario digital El Confidencial por el despido improcedente del periodista Carlos Fonseca, que estaba contratado como “falso autónomo”, conminando a dicha organización a reincorporar al susodicho a su plantilla laboral, o en su defecto, a indemnizarle con la cantidad que corresponde desde la fecha en la que comenzó a trabajar y no desde la que tuvo un contrato fijo.

La sentencia, que de por sí no tendría trascendencia más que para los implicados, resulta interesante por un motivo: pone de manifiesto la importancia de definir correctamente la condición laboral de muchos profesionales, que trabajan de manera irregular porque resulta más económica para el empleador, en este caso, los medios de comunicación.

A la hora de contratar a los trabajadores, una «trampa» cada vez más frecuente consiste en recurrir a la figura del autónomo económicamente dependiente (Trade), que ha surgido como respuesta a la flexibilización del panorama laboral en España. Sin embargo, como el juez tuvo a bien recordar en la sentencia previamente mencionada, un profesional autónomo no es lo mismo que uno asalariado con contrato en vigor, y es que a menudo, se utiliza al autónomo económicamente dependiente como tapadera, como “falso autónomo” para encubrir a profesionales que trabajan dentro de una organización, porque suponen menos costes laborales para los empleadores (ahorrándose el alta de la Seguridad Social, por ejemplo).

Pero, ¿qué o quién es el autónomo económicamente independiente? Aquí podemos citar el Estatuto del Trabajo Autónomo, que en su artículo 11 de la Ley 20/2007 establece que “tendrá consideración de autónomo económicamente dependiente la persona física que realiza una actividad económica o profesional a título lucrativo y de forma habitual, personal, directa y predominante para un cliente del que percibe, al menos, el 75 por ciento de sus ingresos por rendimientos de trabajo y de actividades económicas o profesionales y en el que concurren las restantes condiciones establecidas por el artículo”. Deberá cumplir con los siguientes requisitos:

  • No tener trabajadores a su cargo.
  • Disponer de material y recursos propios para ejercer la actividad, a realizar fuera del ámbito de organización y dirección del cliente que contrata al autónomo económicamente dependiente.
  • Percibir una contraprestación económica en función del resultado de la actividad, de acuerdo con lo pactado con la empresa.
  • Realizar su trabajo de manera diferenciada con los trabajadores por cuenta ajena de la empresa.
  • Desarrollar la actividad bajo criterios organizativos propios, sin perjuicio de las indicaciones técnicas de carácter general que pueda recibir de la empresa.

Por lo tanto, no son Trade aquellos que:

  • Visitan diariamente a su cliente.
  • Reciben el encargo de la realización de una obra o servicio que no puede rechazar.
  • Perciben una retribución monetaria determinada de forma unilateral.
  • Eligen su horario y retribución, vacaciones, permisos o descansos.

Como puede verse, existen diferencias notorias entre una figura y otra, y la utilización errónea de las mismas puede acarrear sanción, además de una inspección laboral.

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